La evaluación desde una perspectiva neurodiversa.

Cuando hace unas semanas surgió la idea de hablar sobre la evaluación en las aulas desde el blog de Míranos y Únete, lo primero que pensé fue… ¡tengo que escribir una entrada en esta nueva campaña educativa!

Tras las gestiones de organización pertinentes, y ya sabiendo que tendría espacio para ello, me puse a ordenar ideas en mi cabeza con el fin de que este post que hoy estás leyendo sirviera para ver la evaluación desde un enfoque diferente, inclusivo, mucho más amplio de lo que hasta ahora conocíamos, ya que como todo en la vida, la evaluación no deja de ser un espectro en el que como docentes debemos saber movernos. En definitiva, con la ilusión de que en algún momento de evolución y cambio educativo, la evaluación sea neurodiversa.

Neurodiversidad… que palabra en apariencia tan compleja, ¿verdad? Tan compleja como que hasta el momento la Real Academia de la Lengua Española no la ha incluido dentro de su diccionario… Por ello, antes de comenzar a exponer nuestras pequeñas claves para poder evaluar desde una perspectiva neurodiversa, creemos conveniente contaros lo que para nosotrxs implica este término.

El concepto neurodiversidad surge dentro de la comunidad autista con el objetivo de visibilizar los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) como una condición de vida. Es por ello por lo se está comenzando a emplear el término CEA (Condición del Espectro del Autismo) como bien promulgan Simon Baron – Cohen o Isabel Paula en sus obras e investigaciones. Por lo tanto, podemos determinar que cuando utilizamos el término neurodiversidad y todos sus derivados, estamos haciendo referencia a la gran amplitud de patrones neurológicos atípicos que reflejan una forma de procesar, interpretar y comprender la realidad diferente a la que hasta ahora nos habían dicho que era la típica.

Por supuesto, si nos paramos a analizar al alumnado de nuestras aulas, comenzaremos a ser conscientes de que trabajamos con un colectivo neurodiverso, más teniendo en cuenta que las inteligencias múltiples son una realidad y que cada persona procesará, interpretará y comprenderá de forma diferente haciendo uso de sus principales fortalezas.

Conociendo y estando ya convencidxs de que el alumnado es neurodiverso, ¿cómo es posible llevar a cabo una evaluación de calidad? Sin dudarlo la respuesta es a través del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). El DUA está basado en la accesibilidad universal de la educación, por lo que cualquier persona debe tener acceso a ella, y como docentes debemos encargarnos de garantizarlo. Hablar del DUA podría llevarnos a escribir otro post exclusivamente para ello, pero como sabemos que os habréis quedado con ganas de saber más os invitamos a que sigáis el trabajo de Coral Elizondo, en el cual podréis encontrar respuestas de calidad a todas las dudas que se os acaban de venir a la cabeza.

A continuación, y basándonos en el DUA, os vamos a contar cuales son para nosotrxs las claves fundamentales para poder hacer una evaluación de calidad teniendo en cuenta la neurodiversidad de nuestro alumnado:

  • ¿Es necesaria una evaluación psicopedagógica en el alumnado neurodiverso?

En nuestra opinión (repito, lo que a continuación se expone es un opinión personal teniendo en cuenta las características y funcionamiento del actual sistema educativo; ojalá algún día podamos reescribir este post e incluso no tener que volverlo a escribir porque la inclusión verdadera sea una realidad) hoy por hoy la evaluación psicopedagógica es un elemento fundamental entendido como una evaluación inicial que nos va a permitir descubrir las fortalezas de nuestro alumnado. Esta evaluación debe estar orientada a todo el alumnado, sí ¡TODO! y te estarás preguntando… ¿Por qué? Pues sencillamente porque nuestro objetivo como docentes inclusivxs debe ser eliminar las etiquetas marcadas por un diagnóstico y centrarnos en las capacidades de la persona y en que tipo de apoyos debemos brindarle para que sumando ambos el alumnado consiga superar sus limitaciones y/o dificultades.

FORTALEZAS + APOYOS DE CALIDAD = PROCESO DE ENSEÑANZA/APRENDIZAJE DE CALIDAD

La gran dificultad con la que nos encontramos es que en la actualidad las evaluaciones psicopedagógicas están marcadas por pruebas basadas en escalas e hitos normativos, que nos impiden como docentes ampliar las miras y comprender que existen diferentes caminos para llegar al mismo lugar. A veces el camino es más largo, pero eso no le quita la belleza al aprendizaje.

  • Evaluación intrasujeto vs. Evaluación intersujeto

Si nos paramos a pensar en la evolución que la evaluación ha tenido a lo largo de la historia de la educación, podremos observar que en su gran parte ha estado basada en medias, comparativas y evoluciones basadas a nivel grupal. Evaluamos a la persona teniendo en cuenta el avance del grupo al que pertenece. Pero de esta forma, ¿dónde queda el esfuerzo y los logros que ésta persona ha realizado a lo largo del curso?

Cuando evaluamos desde una perspectiva neurodiversa comenzamos a comprender que es mucho más importante el avance y la evolución de la persona teniendo como punto de partida sus propias capacidades. Es decir, teniendo en cuenta su evaluación inicial evaluaremos a la persona en función de su propio trabajo, esfuerzo, avances y logros. De esta forma, sin duda alguna, como docentes seremos conscientes de que han sido muchos más de los que en apariencia y desde una perspectiva tradicional considerábamos.

  • Evaluación funcional vs. Evaluación curricular

El fin último de la educación es ayudar a las personas a ser lo más capaces posible para el desarrollo de su vida. De nada sirve poner un asterisco (*) en el boletín de notas de una persona, impidiendo así titular, con el único objetivo de que sea capaz de memorizar conceptos para transcribirlos en una prueba, si cuando va a comprar no es capaz de reconocer si le están intentando engañar con las vueltas.

Con ello no estamos diciendo que los contenido curriculares no sean importantes, que lo son, pero debemos hacer que se conviertan en aprendizajes funcionales para la vida y que realmente ayuden a desarrollar todas las competencias de la persona.

Debemos entender el proceso de enseñanza y aprendizaje como algo que va más allá de las aulas y hacer hueco a los entornos naturales en el aprendizaje. Hay que salir a los parques, a las tiendas, al bar… debemos movernos a aquellas situaciones en las que realmente podamos comprobar que quizá la persona tenga dificultades para hacer divisiones de varias cifras, pero que es capaz de pedir y pagar un zumo en el bar y comprobar sus vueltas… eso también son matemáticas, las cuales van a ayudar a formar a una persona autónoma e independiente.

  • Adaptaciones metodológicas vs. Adaptaciones curriculares

Por último, os vamos a contar lo que para nosotrxs es el gran secreto de la evaluación neurodiversa, ¡LA GRAN CLAVE!

En un alto porcentaje de los casos, el ser capaz como docentes de llevar a cabo las adaptaciones metodológicas necesarias teniendo en cuenta las fortalezas de la persona a la que vamos a evaluar, conlleva no tener que realizar adaptaciones curriculares. Se trata de un dato importante, puesto que las consecuencias derivadas de una u otra adaptación son muy diferentes.

Por supuesto que analizar el perfil de aprendizaje de cada una de las personas que forman nuestro alumnado y llevar a cabo las adaptaciones necesarias conlleva mucho más trabajo que seguir desde el modelo tradicional… pero se trata de CALIDAD y DIGNIDAD educativa.

Algunos ejemplos metodológicos importantes son:

  • Evitar las pruebas escritas de desarrollo. La narración es una técnica muy complicada cuando hablamos de alumnado con dificultades de aprendizaje ya que implica poner en marcha un elevado número de procesos. Podemos sustituir este tipo de pruebas por desarrollo oral, tareas de completar frases, ordenar secuencias, unir significados, ejercicios de verdadero y falso.  Debemos dejar de interpretar este tipo de ejercicios como “no es justo, les pongo exámenes más fáciles”ERROR, se trata de un cambio en la metodología atendiendo a las características individuales de la persona.
  • Utilizar timers o relojes para la gestión del tiempo.
  • Utilizar apoyos visuales para evitar bloqueos cognitivos, como por ejemplo llaveros con pictogramas que ayuden a formular dudas y preguntas o no numerar los ejercicios para que puedan hacerlos en el orden que necesiten.
  • Utilizar las técnicas de Lectura Fácil para la elaboración de temas y pruebas de evaluación. A continuación os dejamos el enlace de la guía “Lectura fácil: Métodos de redacción  y evaluación”, elaborada por Óscar García Muñoz y alojada en el Aula Abierta de ARASAAC.
  • Cuidar la presentación espacial de las pruebas. La persona debe sentir que tiene espacio suficiente para poder desarrollar lo que les estamos pidiendo. 

 

En resumen, nos queda una larga tarea de concienciación y formación docente en lo que se refiere a la neurodiversidad en las aulas, por ende también en su evaluación…

Por suerte, ¡ya hemos comenzado! Existen importantes cambios y las buenas prácticas están surgiendo… Unámonos a ellas.

 

¡GRACIAS POR LEERNOS!