TRABAJAR CON STORYJUMPER

TRABAJAR CON STORYJUMPER

En esta ocasión se va a trabajar con una herramienta que me apasiona: StoryJumper. Es un programa que nos permite desarrollar la creatividad y la escritura mediante el uso de las nuevas tecnologías, pudiendo publicar los relatos de nuestros alumnos ¿A quién no le apetece crear un libro digital de manera fácil y divertida?

Podemos configurar esta aplicación para realizar actividades con nuestra clase. Se trabajará de manera online en el colegio y el profesor, si lo considera oportuno, puede permitir el acceso en casa a las historias que se están creando. Esto nos facilita la colaboración e implicación de las familias en la creación de nuestra “obra de arte”.

Los trabajos se pueden mantener en privado o hacerlos públicos. Para el Día de la Paz, yo he realizado un StoryJumper titulado: “LA VIDA DE MAHATMA GANDHI”.

Partiendo de esta información, diseñarán un cuento, una novela o un álbum ilustrado sobre la vida de Mahatma Gandhi. Incluirán una portada, la dedicatoria, los personajes y los textos que narren lo que sucede en el relato.

Mediante esta actividad los alumnos desarrollan sus competencias en comunicación lingüística, trabajando la composición de textos y la comprensión lectora, conocimiento e interacción con el mundo físico, con breves descripciones del entorno físico. Está presente también la competencia digital, ya que se pueden añadir fotos a las narraciones desde el ordenador o compartir las creaciones entre alumnos, cultural y artística: los alumnos desarrollan su creatividad al narrar historias, autonomía e iniciativa personal, puesto que son los estudiantes los que deciden cómo realizar el trabajo. Permite también desarrollar y fomentar la creatividad.

Es una herramienta muy valiosa en el aula, los alumnos pueden crear y mostrar al resto de la clase sus propias obras, compartirlas y todo ello de una forma lúdica y divertida.

SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ¿APRENDIZAJE COLABORATIVO O APRENDIZAJE COOPERATIVO?

SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ¿APRENDIZAJE COLABORATIVO O APRENDIZAJE COOPERATIVO?

Son dos metodologías que están en boca de todos pero, ¿sabrías diferenciarlas?, ¿ cuáles son sus similitudes?, si tuvieras que elegir, ¿con cuál te quedarías?

Tanto el aprendizaje colaborativo como el aprendizaje cooperativo están basados en el trabajo en grupo. Ambos tienen en común bastantes ventajas: se usan habilidades de pensamiento de orden superior (dialogar, contrastar, crear…), proporcionan un aprendizaje de calidad y desarrollan el concepto de conectivismo (ayudar a los demás, contrastar fuentes de información…)

Pero existen diferencias significativas. En el aprendizaje colaborativo los alumnos tienen más libertad en el proceso de aprendizaje y pueden tomar decisiones por ellos mismos para llegar al conocimiento, sin embargo en el aprendizaje cooperativo el proceso de aprendizaje lo dirige el profesor, tomando prácticamente todas las decisiones.

Mientras en el colaborativo todos trabajan como un auténtico equipo (haciendo las tareas juntos y supliendo las carencias unos de otros), en el cooperativo a veces los alumnos se reparten el trabajo haciéndolo individualmente y juntándolo al final, pero sin realizar un auténtico trabajo en equipo.

En cuanto al profesor, en el colaborativo da una guía, plantea preguntas y son los alumnos los que investigan y descubren el conocimiento. En el cooperativo es el profesor el que explica y hace llegar el conocimiento a los alumnos.

Por último, encontramos diferencias también en la forma de evaluar. En el aprendizaje colaborativo existe una evaluación y calificación grupal e individual porque el profesor valora aspectos como la participación, el compromiso, la dedicación y el desarrollo personal. En el cooperativo la evaluación y la calificación es grupal y no se refleja una nota individual.

 

Hasta aquí la teoría, tan necesaria, tan importante y tan esclarecedora. Pero como todo en la vida, nada es blanco o negro y con conocimiento o sin él, mezclamos las metodologías, las “tuneamos”, las vamos variando dependiendo del curso en el que nos encontremos, el nivel de los alumnos o su estado emocional. 

Ambas presentan ventajas importantísimas, pero en mi opinión el aprendizaje colaborativo es superior, ¿por qué?, porque se logra un aprendizaje significativo en el que el alumno es el auténtico, el verdadero protagonista.

Favorece el aprendizaje en grupo, los alumnos se ayudan entre ellos complementándose, se implican, investigan y descubren nuevos conceptos gracias a la libertad y a las pequeñas pautas dadas por el profesor. Si a todo esto añadimos que esta metodología permite aplicar la inteligencia colectiva en la que no existe la figura del líder (el profesor que dirige) o del genio (el alumno aventajado que destaca), sino que hay un concepto de comunidad en la que todos trabajan como iguales y se ayudan unos a otros, se puede afirmar que el colaborativo es un método con infinitos beneficios.

SÚPER FAN DE “EL EFECTO PIGMALION”

SÚPER FAN DE “EL EFECTO PIGMALION”

Ser fan es admirar algo o a alguien, seguirlo apasionadamente y yo, lo confieso, soy una acérrima fan de “El efecto Pigmalión”. Estamos hablando de la creencia que tiene una persona de poder influir en el rendimiento de otra. Se llama así por el mito griego de Pigmalión, un escultor que se enamoró de una estatua que había tallado y, al final, ésta acabó cobrando vida.

Este efecto Pigmalión aplicado al entorno escolar es tremendamente efectivo, práctico y muy positivo. Logra mejorar el rendimiento de los alumnos gracias a las expectativas de los profesores. Cuanto mayores son estas expectativas respecto al rendimiento escolar o al comportamiento, mayores son sus logros al sentirse más estimulados y al creerse de verdad que pueden alcanzar los objetivos.

Este súper efecto hace que reflexionemos a todos los niveles, ahora estamos ahondando en el ámbito académico, pero es también muy importante en el ámbito laboral y, por supuesto, en el familiar. Si nosotros a nuestros hijos, a nuestros alumnos o a nuestros compañeros les decimos que pueden, que se les quiere, que se les valora, que son capaces de hacer lo que se propongan, lograremos que se haga realidad. ¡Pruébalo!, de verdad, te garantizo que funciona. ¿Quién no le ha dicho alguna vez a su pareja lo maravillosamente bien que cocina?. Y, ¿qué ocurre?, que cocina más a menudo y trata de superarse la próxima vez.

Tú (nosotros) como docente puedes hacer que un alumno se comporte mejor, que obtenga mejores resultados académicos y, sobre todo, que adquiera un aprendizaje significativo, si logramos que su autoestima sea espléndida. Esto no significa que no vaya a ser capaz de aceptar y tener muy presentes sus limitaciones o errores, lo que se va a lograr es que intente superar esas limitaciones o enmendar los posibles errores.

Pero, ¡CUIDADO! porque al igual que las expectativas positivas influyen positivamente en el alumno, las negativas lo hacen negativamente. Debemos tener especial cautela en las etiquetas que ponemos porque estaremos condicionando su comportamiento. No olvidemos que se encuentran en pleno desarrollo físico, psicológico y afectivo y son tremendamente vulnerables, por lo que es bastante fácil que con nuestras palabras podamos alterar la autoconfianza de los niños. No debemos pasar por alto que una persona desarrolla su autoconcepto en función de las expectativas que depositan sobre ella las personas de referencia en su entorno.

Es decir, un niño va formando el concepto que tiene de sí mismo en base a las valoraciones que recibe de sus padres, de sus abuelos, de sus tíos, de sus maestros…Por eso desde aquí quiero lanzar un S.O.S, un “warning”, un recordatorio para TODOS los “profes” y las “profas”. Si a un determinado alumno ya nosotros mismos no le consideramos capaz de hacer ciertas cosas, muy probablemente va a acabar siendo incapaz de hacerlas. Y lo peor de todo es que no lo hará no porque no tenga capacidades o habilidades suficientes, sino porque los mensajes que le están llegando son que no puede, así que seguramente ni siquiera lo intentará.

Por descontado que nuestra autoestima, nuestra manera de ver la vida, de respetarnos a nosotros mismos, nuestra manera de sentir y de vivir en la felicidad, influirá y dejará una huella imborrable en todos y cada uno de nuestros alumnos.

 

“Juega, ríe y da” 

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