LA INCLUSIÓN DESDE UN CENTRO DE EDUCACIÓN ESPECIAL.

Entonces… ¿Tú eres profesora en un centro de Educación Especial? Pero, ¿no dices que eres defensora a ultranza de la inclusión? A ver que yo me entere, ¿la Educación Especial y la inclusión no son polos opuestos?…

Estas preguntas son algunas de la larga lista que tenemos que responder un buen número de profesionales que trabajamos en centros de Educación Especial pero que a su vez defendemos al 100% la inclusión, no solo educativa sino en todos los ámbitos de la vida.

La inclusión educativa es tan solo una de las muchas áreas en las que las condiciones no están “adaptadas” a las personas con Diversidad Funcional.

Desde los centros de Educación Especial estamos consiguiendo grandes avances, principalmente a nivel social, cuyo fin es incidir también en el nivel educativo. Cómo sabemos que os estáis preguntando cómo lo hacemos, os lo vamos a contar…

Los chicos y chicas de la clase azul salimos todos los miércoles a hacer actividades en el entorno comunitario. Visitamos la biblioteca, los museos de nuestra ciudad, hacemos la compra en diferentes supermercados, usamos el transporte público… ¡En fin, lo que viene siendo VIVIR!

Nos encanta cuando una vez al mes, vamos al bar que hay cerca del cole, donde ya nos conocen desde hace varios años. Conocen nuestros nombres y nos saludan alegremente cuando nos ven llegar. Siempre nos tienen preparadas croquetas, ¡nuestra tapa favorita!, y un buen plato de patatas fritas. Cada uno pedimos nuestra consumición utilizando el SAACs (signos, PECS o pequeñas oraciones) que mejor se adapta a nuestras características individuales y los camareros se esfuerzan por entendernos sin tener que preguntar a las profes. Nos han dejado enseñarles como somos y eso nos ha permitido sentirnos incluidos y muy aceptados.

Este tipo de experiencias generan un aprendizaje positivo en nuestro entorno. Nos convertimos en auténticos maestros del respeto, la aceptación de las diferencias y la inclusión. Y estos aprendizajes se trasladan al hogar de cada una de las personas con las que cruzamos nuestro camino, cuando por ejemplo cuentan en la hora de la cena a su familia que han pasado un ratito con nosotros, desde la normalidad que tiene ir a tomar un refresco con un grupo de amigos/as .

Si hablamos de inclusión educativa, sin duda nuestra reflexión es que todavía queda un arduo camino por recorrer. Nuestro sistema educativo sigue siendo segregador y aunque existen prácticas inclusivas maravillosas, en su mayoría no son eficaces. Y no son eficaces porque dentro de la comunidad educativa hace falta un cambio de perspectiva…

Mientras no se entienda la diversidad como oportunidad de aprendizaje y la existencia de diferentes capacidades.

Mientras que las familias crean que la existencia de alumnado con Diversidad Funcional en las aulas afecta al rendimiento de sus hijos/as.

Mientras que el proceso de enseñanza/aprendizaje siga sin concebirse como algo más allá de lo cognitivo.

Mientras que no llevemos a cabo la minimización del tiempo que el alumnado con diversidad pasa fuera de su aula de referencia para recibir “apoyo educativo”…

Mientras el sistema educativo continúe manteniendo este tipo de premisas, la inclusión educativa seguirá siendo un mero compartir las instalaciones de un centro sin más.

Y sí, somos defensores de la inclusión educativa, pero realizada en óptimas condiciones. Aquellas que garanticen que la educación que va a recibir el alumnado con diversidad es de calidad, y actualmente creemos que éstas no se dan.

Nosotros seguiremos luchando por la inclusión educativa que tremendamente añoramos, pero hasta que ésta sea efectiva, realista y de calidad… la existencia y trabajo de los centros de Educación Especial será fundamental para poder dar respuesta a los cientos de alumnos y alumnas que aún hoy en día no tienen acceso a la educación ordinaria por sus diversas capacidades.

CONTINUEMOS RECORRIENDO JUNTOS EL CAMINO HACIA LA VERDADERA INCLUSIÓN EDUCATIVA.

¡GRACIAS POR LEERNOS!