BIENVENIDOS A DIVERTIDEUTSCH

Ya hemos empezado las primeras clases  del 2018 y qué mejor que comenzar publicando mi primer artículo en MÍRANOS Y ÚNETE, dándoos la bienvenida a mi proyecto llamado DIVERTIDEUTSCH, donde aprender alemán se convierte en algo divertido, fácil, bonito, práctico, útil y genial.

DIVERTIDEUTSCH tiene varias ramas metodológicas, diferenciando etapas de la vida del aprendizaje. Todas ellas basadas en la diversión, la estimulación de la imaginación, la música, las artes escénicas, muchísimo cariño y dedicación:

  • NACH UND NACH I( Metodología de aprendizaje Divertideutsch de tres a cinco años)

  • NACH UND NACH II( Metodología de aprendizaje Divertideutsch de seis a ocho años)

  • MIT ACH UND KRACH(Metodología de aprendizaje Divertideutsch de nueve a doce años)

  • IMMER NOCH (Metodología de aprendizaje de Divertideutsch de trece a quince años)

  • NA TOLL(Metodología de aprendizaje de Divertideutsch de dieciséis a dieciocho años)

  • EINFACH DOCH (Metodología de Divertideutsch de diecinueve en adelante)

  • ALLE ZUSAMMEN (Metodología Divertideutsch para grandes y pequeños en común. Alemán en familia).

Tras esta breve introducción del esqueleto del Mundo Divertideutsch, no puedo dejar pasar la historia de cómo empezó todo un viernes, 19 de junio de 2009  en el que asisití a una entrevista de trabajo en el Colegio Miramadrid. Yo pensaba en realizar una sustitución y retomar mi vida de animadora sociocultural, donde poder viajar a los hoteles de Mallorca, trabajando allí animando a turistas y habitantes.

Sentada en el hall de administración pensaba “ seguro que me encuentro con un personaje entrado en años, serio y chapado a la antigua, que exija vestimenta decorosa, metodología rígida y seriedad extrema” cuando escuché mi nombre.

Al cruzar la puerta, vi a un hombre de mi edad joven, sonriente y agradable a lo que volví a suponer “ ¡Pobre becario!, le han hecho quedarse por la tarde para tomarme datos, hacerme unas preguntas y guardar mi currículum en un cajón”.Pero mi sorpresa fue aún mayor cuando entramos en el despacho del director y el director resultó ser el mismo hombre que había confundido con un becario.

Me presenté a aquella reunión con cierta parsimonia, casi obligada, pues mi experiencia como alumna en el cole nunca fue agradable para mí y no guardaba buen concepto de los profesores. La idea de convertirme en uno de ellos me causaba rechazo.

Entré con la estética que llevaba entonces. Pelo liso, a la altura de los hombros, de color morado intenso que ante la luz blanca se veía azul y ante la luz amarilla se veía lila intenso, observada a modo escáner por un par de profesores con los que, previamente, me había cruzado.

Y allí estaba yo, en el despacho de David Montejano Bravo, con todas mis cicatrices de infancia y un saco lleno de suposiciones y prejuicios hacia el mundo de la enseñanza.

Enseguida empezó a hablarme de su colegio con tal cariño y entusiasmo que me entraron unas ganas locas de formar parte de su equipo de docentes. Me miraba con respeto,comentándome que buscaba personas empáticas, cariñosas, creativas, que enseñasen con el corazón. Se fijó en todos los detalles de mi estuche hecho a mano y me preguntó por mis aficiones y habilidades artísticas, además de la correspondiente entrevista con la profesora de alemán y respuesta de un cuestionario. Así que salí muy ilusionada y con muchas esperanzas de ser elegida para dar clases en aquél cole.

Pasado el verano comencé a trabajar en el colegio Miramadrid, enseñando alemán a 1º, 3º y 4º de Educación Primaria.

Durante ese año encontré la manera de enseñar los contenidos del libro sin el libro, usándolo como un apoyo para realizar ejercicios en casa, con clases mensuales para padres antes de los exámenes finales, para que éstos pudiesen ayudar a sus hijos y aprender el idioma al mismo tiempo. Ese primer año reuní cuatro marionetas, con las que creábamos historias bilingües.

Al siguiente curso, David me propuso  introducir alemán en segundo ciclo de infantil (De tres a cinco años) y acepté el reto.

El primer día de clase me encontré en una clase de veintiocho niños de dos y tres años, poco más altos que mis rodillas, con ataque de “mamitis”, donde un niño buscaba abrir la puerta para irse, mientras otro se comía el zapato entre lloros, contagiado por el resto de niños llorando reclamando a mamá y el broche final, un niño dibujando un mosaico de caca en la pared del baño diciendo “ papé no”  y tanto que no había papel, pues no me había dado tiempo a enseñarles dónde estaba y yo totalmente desbordada preguntándome “¿Cómo hago yo ahora para enseñar a estos pequeños seres alemán si ni siquiera saben español y no los entiendo cuando hablan?” y así  me armé de paciencia, respeto, cariño, gran dosis de escucha e improvisación.

Hoy día cuento con un ukelele, una trikitixa, unos zapatos de claqué, unas puntas de ballet, variedad de juegos de magia, más de treinta marionetas con sus respectivas historias bilingües creadas en clase, el apoyo de estar estudiando magisterio y la consciencia de estar formándome en Pedagogía Aladúrica, donde aprendo a tener en cuenta al niño, sus necesidades, su ritmo de aprendizaje, su autenticidad, buscando cómo potenciar su autoestima y empatía, apoyándole en su camino de aprendizaje, eliminando las comparaciones entre los alumnos, porque cada uno es especial y único con lo que sabe y no sabe.

Pero el secreto real de que los niños se lo pasen tan bien aprendiendo alemán con Divertideutsch está en usar una gran dosis de cariño en un camino en el que alumnos y profesores jamás dejamos de aprender cosas nuevas.

 

Y ahora os dejo con la primera de las seis canciones canta-juegos Divertideutsch.

 

PINCHA AQUÍ PARA VERLA Y ESCUCHARLA

 

¡Bienvenidos al mundo Divertideutsch!

WILLKOMMEN!

 

¡GRACIAS POR LEERNOS!