DISEÑA TU AULA DE APOYO

Inicio mis andanzas como colaboradora en este blog con un post sobre el aula de Pedagogía Terapéutica. Os hablaré de dos aspectos fundamentales para mí como maestra de esta especialidad: la organización del aula y la preparación de material antes de la llegada de l@s alumn@s, en forma de tips o pequeños consejos. ¡Espero que te sirvan!

En estos primeros días de escuela, los especialistas andamos haciendo papeleos a la vez que intentamos tener el aula más acorde a las necesidades de l@s alumn@s. Generalmente llega el día en que hay que comenzar a dar el apoyo y nuestra clase no está como nos gustaría. ¿Os suena de algo? Es el cuento de cada año. Por eso, os quiero relatar algunas estrategias que he ido poniendo en práctica y perfeccionando con los años para organizar mejor mi aula:

  1. Haz un plano en papel de los rincones o zonas que quieres poner en tu aula. Si te pones a mover muebles “para probar” perderás tiempo y ganarás muchas agujetas al día siguiente…

  2. Si tu aula es pequeña prioriza rincones centrados en las áreas en las que das apoyo: lengua y matemáticas por ejemplo. Si dispones los materiales en zonas separadas, propicias que l@s alumn@s trabajen de forma más autónoma, colaboren en su orden, etc.

  3. Valora qué objetivos se van a trabajar en cada trimestre, y pon a disposición de l@s alumn@s sólo los materiales que trabajen esos aspectos. En mi opinión, tener en el aula de apoyo todo el material a la vista, descentra al alumnado y no le sirve de mucho si no están preparados para entenderlos. Por ejemplo, si en un trimestre tod@s van a trabajar la numeración hasta el 100, evita tener material que trabaje los números del 100 en adelante. Cada vez que adquieran nuevos conceptos hay que hacer limpieza: quitar materiales que ya no les gusten o hayan trabajado mucho, y añadir nuevos “retos”. Así, además quedará menos agobiante el espacio y generamos sorpresa.

  4. No te recomiendo que decores el aula como si fuera un parque de bolas. Ten en cuenta que l@s alumn@s con necesidades educativas especiales pueden tener menor capacidad de atención y concentración, y cuantos menos estímulos distractores haya, mejor. Una decoración sobria también es bonita. Los colores neutros y los verdes ayudan a la concentración. Menos es más una vez más.

  5. Puede resultar interesante dejar parte de la decoración sin poner y hacer partícipes a l@s propi@s alumn@s en los primeros días a que la coloquen. Les ayudará a sentirse más a gusto en ella y alimentaremos su sentimiento de pertenencia.

  6. Deja espacios libres. Quizá algún@s niñ@s prefieran trabajar en el suelo, sobre alfombras, taburetes… (puede ser bueno para niñ@s con TDAH por ejemplo, que constantemente necesitan cambiar de posición); por lo que si tienes espacio, es una buena posibilidad. También te recomiendo que habilites zonas de juego y que permitan movimiento (por ejemplo para hacer una carrera-dictado en la que por parejas; un niño dice una palabra a otro y éste tiene que correr a la pizarra a apuntarla). Centrar la atención en las mesas y las sillas puede hacerte perder grandes oportunidades de aprendizaje lúdico (ahora sí, piensa en el parque de bolas…)

  7. Sal del aula. Aprovecha pasillos, zonas comunes, sala de ordenadores, etc., para dar algunas clases en ambientes diferentes. Esto hace que la incertidumbre creada en l@s alum@s genere más interés en la clase.

  8. Programa apoyos dentro de las aulas de referencia siempre que la organización del centro lo permita. Por ejemplo, con niños de educación infantil, a mi me gusta entrar al aula y ser una profesora más. Colabora con l@s tutores/as y organiza en sus aulas un pequeño rincón de trabajo con material específico para l@s alumn@s que van a recibir apoyo. Así, ese material estará disponible para el resto de profesores que entren al aula y para l@s niñ@s en nuestra ausencia, sacándole más partido. (Y como profe precavido vale por dos, apunta el material que vas prestando a las aulas para que al final de curso lo tengas localizado…)

  9. Visita las aulas de referencia a la que pertenecen tus alumn@s y fíjate en cómo están decoradas, si trabajan sobre un proyecto o temática, o si por el contrario, podrían unirse a un proyecto en colaboración con el aula de apoyo… Por ejemplo, si podemos agrupar a varios alumn@s que reciban apoyo de una misma clase o equipo docente, podríamos dar el apoyo dentro de esta aula y beneficiar al resto de compañeros y al propio tutor/a, pues serían dos profesores para todo el grupo, que en momentos dados pueden intercambiar el rol.

  10. Por último, prepara la evaluación inicial de l@s alumn@s que van a asistir al aula de apoyo de una forma divertida y novedosa, para impactarles desde el inicio y hacer que se interesen por el aprendizaje porque les divierte. Un “scape room” educativo guiado por nosotr@s, o una búsqueda de pistas por varias clases en coordinación con sus tutores/as… pueden darnos muchos datos de su nivel curricular mientras ell@s juegan.

Ahora “solo” queda que los días nos cundan mucho y tengamos todo esto preparado en 3, 2, 1… ¡que vienen!

¡GRACIAS POR LEERNOS!