¿QUIÉNES SON LOS HABLANTES TARDÍOS?

Siempre hemos pensado que las aulas de educación infantil son los mejores lugares donde los profesionales pueden detectar cualquier tipo  de dificultad en el desarrollo infantil, ya que la muestra que se maneja es amplia, y eso ayuda a la hora de poder establecer la adquisición de los diferentes hitos del desarrollo.

 

Algunas de estas dificultades son más invisibles que otras y, entre éstas, nos encontramos con los denominados “hablantes tardíos” (también conocidos como niños y niñas de emergencia tardía del lenguaje). Pero, ¿quiénes son? Hoy hablaremos un poco sobre ellos y sobre las claves que pueden ayudarnos a identificarlos dentro de nuestras aulas.

 

Con “hablante tardío” nos referimos a niños y niñas que, a los 2 años, presentan un retraso en el vocabulario sin ser causa de ningún tipo de déficit sensorial, neurológico o cognitivo. Del mismo modo, los criterios que se suelen seguir para poder identificar un inicio tardío del lenguaje en los peques son:

 

     – repertorio de menos de 20 palabras a los 24 meses

     

     – ausencia de frases de dos elementos a los 24 meses

 

Dentro del desarrollo lingüístico de los niños y niñas con inicio tardío del habla nos encontramos, como hemos visto anteriormente, con que existe un retraso del vocabulario expresivo, posiblemente debido a que la aceleración en la adquisición del vocabulario que se adquiere generalmente a los 18 meses no tiene lugar. Debido a esto, podemos comprobar cómo los niños y niñas con inicio tardío del habla son, valga la redundancia, menos habladores, lo que ocasiona que su repertorio fonológico (es decir, su repertorio de sonidos del habla) es menor.

 

Al contrario de lo que podamos creer, el inicio tardío del lenguaje es bastante frecuente, ya que aproximadamente el 15 % de los niños y niñas lo suelen presentar, si bien muchos peques que poseen un inicio tardío del lenguaje alcanzan una relativa normalidad en el mismo en un corto periodo de tiempo, por lo que suelen pasar desapercibidos. No obstante, por otro lado, sin una intervención logopédica precoz, diferentes investigaciones han sugerido que al inicio tardío del lenguaje puede ser un indicador de riesgo futuro de Trastorno Específico del Lenguaje (T.E.L.).

 

Dentro de los diferentes instrumentos con los que contamos a la hora de identificar a los hablantes tardíos, uno de los más utilizados son los “Inventarios de Desarrollo Comunicativo MacArthur” (TEA Ediciones), siendo muy precisos cuando se utilizan con menores de 30 meses. Estos inventarios reflejan el proceso normal de adquisición temprana del lenguaje mediante un conjunto de manifestaciones diversas (gestos prelingüísticos, vocalizaciones prelingüísticas, vocabulario y gramática).

 

Como podemos comprobar, el aula de educación infantil es un lugar importantísimo para detectar estas dificultades en niños y niñas menores de 2 años, siendo vital, en caso de identificarlo, iniciar una intervención logopédica temprana que no sólo se centre en el pequeño, sino también en el entorno más cercano dando modelos de interacción y recursos que faciliten el óptimo desarrollo del lenguaje.

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