YOGA Y AUTISMO

Llevo varios años practicando yoga y cada día experimento un nuevo y sorprendente beneficio. Beneficios no solo a nivel físico, sino también mental y emocional. La práctica habitual del yoga mejora la concentración, nos ayuda a descansar, reduce el estrés, refuerza el sistema inmune, aumenta la energía, la resistencia física y mejora la flexibilidad y el equilibrio. Es una medicina para el cuerpo y el corazón.

La práctica del yoga es muy beneficiosa para cualquier niño, aprenderá a estirarse, a relajarse o a respirar y cada vez hay más estudios publicados que sitúan esta terapia complementaria como una de las más beneficiosas para niños con necesidades especiales y autismo. En este tema cabe destacar la figura de Louise Goldberg, autora del libro Yoga therapy for children with autism and special needs (Terapia de yoga para niños con autismo y necesidades especiales), en el que subraya la importancia de las prácticas de visualización. Diseñó el programa “Stop and Relax”, utilizando más de 50 tarjetas de referencia para ayudar a los niños a visualizar la postura que se va a adoptar.

Otra autora de referencia es Sonia Sumar, creadora del método “Yoga for the special child”, reconocido mundialmente como uno de los mejores métodos de yoga para niños con necesidades especiales: http://www.specialyoga.com/

En España, la asociación que se ha convertido en un referente para la formación, investigación y aplicación del yoga destinado a personas con necesidades especiales es “Yogaespecial”: https://yogaespecial.es/. El objetivo principal es acercar la práctica del yoga, no solo a los colectivos con necesidades especiales o diversidad funcional, sino también a sus familias. Por tanto, en una sesión con niños del espectro autista, no solo van a estar presentes los propios niños, sino que uno o incluso dos familiares estarán también trabajando junto al niño, ayudando a nivel físico y emocional.

En la primera fase de la clase se prepara la musculatura y las articulaciones del niño, en una segunda fase se inducen determinadas posturas básicas para que su cuerpo las vaya adoptando poco a poco. A esta le sigue la fase interactiva, donde se combina la interacción de las posturas con la autonomía del niño, que va memorizando dichas posturas en su cuerpo. Así se consigue llegar a la fase imitativa, en la que el niño imita las posturas del terapeuta desde su autonomía.

Las técnicas del yoga que se van a utilizar son las posturas físicas, el control de la respiración, la concentración, la relajación y los mantras (se trabaja con el sonido y sílabas que inducen a la mente y al Sistema Nervioso a la relajación y al positivismo. Por imitación y participación, el sonido y la vibración estimulan áreas del sistema nervioso que retardan la degradación cognitiva y sensorial)

En los casos de TEA, lo importante es que los niños sientan y conozcan su cuerpo, que sean capaces de trabajar el centro de gravedad, el contacto de los pies con la tierra y el sonido. En general el yoga les ayuda a estar más presentes y a interactuar mejor con el medio, ya que su nivel de estrés disminuye.

Pero existen una serie de beneficios específicos:

Mejora la movilidad sutil del cuerpo y la conciencia corporal

Genera un tono muscular adecuado para articulaciones y estructuras óseas

Mejora el movimiento y flexibilidad de las articulaciones

Aumenta la capacidad torácica y el flujo sanguíneo mediante una respiración eficiente y completa

  • Aumenta la confianza en uno mismo
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  • Mejora las actitudes hacia el resto del mundo
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  • Ayuda a tolerar la frustración y mejora la autoestima
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  • Mejora la capacidad para afrontar situaciones nuevas con actitudes creativas gracias al equilibrio de los dos hemisferios cerebrales
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  • Favorece la adaptación al medio y a la realidad
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La práctica del yoga cambió mi vida. Ojalá cambie también la tuya, la de tus hijos, la de tus alumnos…porque es una medicina para el cuerpo y el corazón.

 

¡GRACIAS POR LEERNOS!