ABRIENDO LAS PUERTAS DEL AULA (4ª PARTE: RECIBIENDO VISITA)

¡Hola de nuevo a todos! Retomo nuestro plurirreportaje sobre las peripecias que os llevamos contando desde hace un tiempo acerca de nuestra apertura de puertas del aula, pero esta vez lo tengo que hacer sola, porque la Tribu toda ya está de vacaciones. En el vacío casi insoportable de la clase he recordado que nos había quedado el último artículo por escribir, el que trata sobre las visitas de profesionales a los que hemos invitado para pasar con nosotros alguna sesión y que nos contaran todo lo que quisieran sobre sus trabajos.

En el primer trimestre recibimos a una coach emocional que nos recordó el valor de cada uno de nosotros, nos aclaró la función de su profesión, respondió a todas nuestras dudas y finalmente nos enseñó a hacer tapping o EFT, una técnica que ya nos queda de por vida para liberar emociones desagradables cuando se apoderan de nosotros y no podemos controlarlas.

En el segundo trimestre la visita nos la hizo una ama de casa, que nos enseñó durante dos días la ardua tarea de responsabilizarse de un hogar. Después de debatir y reflexionar sobre la función de este oficio no remunerado, aprendimos y perfeccionamos muchísimas labores del hogar en las cuales, aunque ya colaborábamos, nos hicimos prácticamente veteranos, y a cuento de estas sesiones tenemos siempre el aula reluciente.

En este mismo trimestre también nos visitó una profe de infantil, que también es escritora, y que venía además acompañada de un fotógrafo, que a su vez era estudiante de magisterio. Lo mejor de todo fue que además de hablarnos de sus respectivos oficios y aclararnos todas cuantas dudas y curiosidades les planteábamos, nos traían de regalo un taller de filosofía y arte que nos encantó y supo a muy poco.

En este mismo trimestre también nos visitó una profe de infantil, que también es escritora, y que venía además acompañada de un fotógrafo, que a su vez era estudiante de magisterio. Lo mejor de todo fue que además de hablarnos de sus respectivos oficios y aclararnos todas cuantas dudas y curiosidades les planteábamos, nos traían de regalo un taller de filosofía y arte que nos encantó y supo a muy poco.

Y hasta aquí nuestras historietas de apertura de puertas. A partir de ahora, mientras los “Piñachachi” juegan y se divierten en sus vacaciones, me encargaré de iros contando brevemente lo que nuestras cuatro paredes del aula guardan dentro, como ya os anticipé en la introducción de hace unos días.

 

¡Que paséis todos muy buen veranito y hasta pronto!

 

¡GRACIAS POR LEERNOS!