ALGUIEN MUY ESPECIAL…

¡Hoy conocimos a alguien muy especial! Bueno, en realidad todavía no llegamos a conocerlo bien del todo, pero sí que ya sabemos su nombre y que muy pronto vamos a poder saber muchas más cosas sobre él… Se trata de “alguien” muy tierno que aparece de un sinfín de formas y que mucha gente del mundo entero ya conoce…

Y es que hoy tuvimos a última hora una visita, Vir, la profe que ayuda a los niños a entender mejor todo. Llamó, preguntó si podía entrar y enseñarnos algo, y por supuesto la invitamos a que pasara y se quedara un ratito con nosotros. Lo que no sabíamos era que en realidad no sólo venía a enseñarnos algo suyo muy personal y apreciado (algo que traía en una bolsa enorme), sino que iba a dejárnoslo prestado ¡Para todo lo que queda de curso!

Nos sentamos y nos comenzó a contar…

Resulta que Vir es fan, pero fan, pero muy muy fan, de un superlibro que trata sobre un niño encantador que vive en un asteroide con una flor y tres volcanes… ¡Exacto! De sobra sabéis ya de quién os hablo… Del archiconocido y tan amado por tanta población terrícola… ¡¡“El Principito”!!

Cuando de aquella bolsa empezaron a salir semejantes bellezas en formato de libro desplegable, de minilibro, o de libropuzzle, más dos ediciones en gallego, más una guía para interpretar las virtudes que nos trasmite esta lectura y, si eso no fuera suficiente, también unos títeres artesanales del cuento… ¿Os podéis imaginar lo que se nos erizaron los pelillos del cuerpo entero, verdad? ¿Y la de “aaaalaaaaas”, “oooooohhhhs”, “uuuaaaaahhlaaas” y “buaaaaahhhhhs” que allí soltamos todos al unísono, también? ¿A qué sí?

Pues eso mismo… ¡Un tesoro! ¡Un verdadero tesoro y un lujazo poder contar con esta novela universal en todos estos formatos y ediciones para la Tribu por el resto del curso! ¡Estamos felices e infinitamente agradecidos a nuestra adorada profe Vir por el día de hoy, y los venideros!

Y lo que yo ya sé, como primicia, es que también llegará a nuestra aula, para la semana que viene, ¡Una versión en árabe!. Porque a nuestra fanática principitesca le pirran las versiones en otros idiomas, y cuenta en su maravillosa colección con la novela en español (en varias ediciones), en catalán, en portugués, en inglés, en francés, en alemán, en húngaro, en serbio y la que verán nuestros ojos: ¡En árabe!

¿Qué saber de “El Principito”?

Pues que su autor, Antoine de Saint-Exupéry, curiosamente también era aviador, al igual que el narrador de esta novela, y además sufrió un accidente en Libia, en el desierto del Sahara, de camino a Saigón, cuando viajaba con un compañero desde París intentando ganar un premio. Se quedaron sin víveres y agua, sufriendo alucinaciones y se salvaron milagrosamente gracias a un beduino que al cuarto día los descubrió…

Este cuento infantil de apariencia sencilla, publicado por primera vez el 6 de abril de 1943, cuando el autor vivía exiliado en Estados Unidos tras la caída de Francia durante la Segunda Guerra Mundial, ha llegado a considerarse una obra universal, siendo traducida a 160 lenguas y dialectos, y convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de ventas de todos los tiempos. 

La historia cuenta que un piloto sufre un accidente en el desierto del Sahara y conoce a un niño llegado de un asteroide. Durante el tiempo que pasan juntos el Principito rememora su viaje a través de otros planetas en los que conoce a una serie de personajes que no entiende, llegando finalmente a la Tierra donde comprenderá el sentido del amor y la amistad. Ésta revelación será la que le lleve a volver a su planeta, para seguir cuidando de sus volcanes y su flor. 

Son muy numerosas las adaptaciones, tanto al cine (una de las primeras el musical de Stanley Donen en 1974), como al teatro, la ópera, los dibujos animados y el cómic, presentando además una gran cantidad de reediciones en diferentes versiones y formatos, como los que ahora tenemos a nuestro alcance.

Es una obra en la cual el sentido de la acción, el valor de la amistad, el heroísmo como meta, la felicidad como el cumplimiento del deber y la responsabilidad como motor de una vida idealista que mantiene existente la moral, parece encontrar su raíz y su meta en el mundo de la infancia, el añorado “planeta” del que todos los hombres han sido exiliados y sólo pueden regresar por medio de la fabulación, realizando así una crítica al hombre y a la civilización moderna que conducen a la pérdida de los valores más esenciales del ser humano. Defiende la sabiduría de los niños como algo que sirve para guiarse en la vida adulta, pero que irremediablemente se pierde con la edad. Los adultos son serios, no saben disfrutar porque no saben qué es lo verdaderamente importante, y así lo esencial se escapa de la vista porque es invisible.

Aunque de todo esto nosotros no queremos saber de antemano casi nada, porque al igual que nos sorprendió el maravilloso regalo-préstamo de hoy, así también lo queremos seguir descubriendo muuuuuy a poquitos, cada cual a su ritmo, en su interior… Saboreando cada detalle, cada historia, cada aventura, cada personaje, cada sentimiento, cada emoción…

 

¡¡Qué grande “El Principito”!!

¡GRACIAS POR LEERNOS!