EL BOTE DE LA CALMA

El bote de la calma puede ayudar a niños y niñas de edades bien tempranas (1 año)  hasta más mayores, a relajarse en situaciones de estrés, frustración e incluso en momentos de conflicto, donde sea necesario una pausa para poder calmarse.

Sabemos como padres, madres y docentes que la mayoría de la veces es complicado calmar a los niños y niñas en esta situación, por ello, este método inspirado en María Montessori nos ayudará a sobrellevarlo, y podremos realizarlo de manera muy fácil, tanto en casa como en el centro escolar.

Desde mi experiencia he de decir que lo he realizado y funciona, tanto en casa como en el aula.

El movimiento de la purpurina dentro del agua de color tiene un efecto hipnótico que permite centrar la atención mientras se controla la respiración llegando a un punto de calma y tranquilidad.

Hay que tener en cuenta que cada niño y niña reacciona de manera diferente y podrán mostrar un mayor o menor interés, y esto también dependerá de la edad e incluso del nivel de estrés en ese momento. 

Desde aquí os animo a realizarlo ya que es muy sencillo, económico y rápido. 

Es importante que los niños y niñas colaboren en su elaboración, con sus colores preferidos y tipo de purpurina,  para aumentar así  el interés en utilizarlo.

Si os animáis, es necesario tener lo siguiente:

*Un bote de plástico transparente (del tamaño que se prefiera y según la edad para facilitar su manejo).

*1 gota de colorante (hay colorante alimentario de varios colores).

*Un poco de purpurina (se puede utilizar un bote pequeño entero y puede ser de la forma que se prefiera (estrellitas, trocitos).

*Unas gotitas de jabón transparente de manos.

*Agua caliente (dejando 4 dedos libres).

Finalmente os quedará como los  de la foto. La purpurina descansa abajo hasta que se vuelve a mover.

¡GRACIAS POR LEERNOS!