BAUTIZANDO A NUESTRA MASCOTA

Llevamos un noviembre realmente convulso en el aula de la Tribu, lo que ha generado este tiempo mío de silencio y la demora de la publicación correspondiente sobre nuestra aula, concretamente la sexta entrega referida a nuestro “Spa”.

 

Pido disculpas de antemano, pero mis prioridades son siempre las demandas y necesidades de mis pequeños Maestros, y añado además que precisamente durante estos días de tanta exaltación, con emociones desbordadas sin causa aparente, continuos arrebatos e impulsos ilógicos, conflictos interiores muy potentes y muchas veces inexplicables desde el raciocinio, ninguno de nuestros recursos y espacios destinados a contrarrestar y aliviar estos estados y reacciones ha resultado del todo efectivo, o al menos esa ha sido mi sensación, pues para intentar relajar el clima tan revuelto hemos invertido mucha energía personal pero las aguas aún no han vuelto a su cauce del todo.

 

Por eso mismo ahí seguiremos, sin descanso ni tregua: experimentando, sintiendo, emocionándonos, indagando en nuestros interiores, rompiendo barreras personales y traspasándolas con valentía… Viviendo, en definitiva.

 

Voy a aprovechar para contaros un suceso enormemente positivo que hemos vivido pero que ha ayudado a exaltar aún más este ambiente agitado y a avivar las emociones ya en plena ebullición. Se trata del bautizo de nuestra mascota.

 

Sucede que ya hacía mucho tiempo que contando con su presencia no podíamos dirigirnos a ella como es debido, llamándola por su nombre, así que decidimos proponer una serie de alternativas y, en vez de hacer uso de nuestros propios sistemas de sorteo o votación, delegamos en unas personas que admiramos mucho dicha elección.

 

Así fue como recibimos esta carta que aquí os muestro y, a raíz de esa búsqueda de un nombre que se ajustara a su personalidad, hemos descubierto los orígenes y trayectoria de su vida, la cual, lejos de ser fácil, nos ha conmocionado mucho y concienciado aún más sobre lo únicos, inigualables, excepcionales y extraordinarios que somos todos y cada uno de nosotros y nosotras.

 

 

¡GRACIAS POR LEERNOS!