¿Cómo reducir el fracaso escolar a través de la evaluación?

fracaso escolar

Todos nuestros estudiantes pueden tener éxito en el aula. Fuente de la imagen: Pixabay.

La evaluación es el elemento que más impacto tiene en la motivación de logro del estudiante y su visión del fracaso escolar.

Cuando un estudiante ha recibido suspenso tras suspenso y llega a tu clase 15 o 16 años es muy difícil romper las barreras mentales que el estudiante se ha creado en su mente. Este artículo trata precisamente este problema ¿qué hacemos con estos estudiantes que creen que no pueden y parece que han tirado la toalla? En este sentido para mí fue un gran descubrimiento conocer a Pere Marqués y su metodología del currículum bimodal.

El currículum bimodal hace un uso estratégico de la memoria considerando la diversidad de nuestros estudiantes y el contexto de Internet. Por eso, no solo se trata de que los estudiantes memoricen los contenidos como papagayos, si no que aprendan desarrollando competencias y se cree ganas de aprender en ellos. Con el currículum bimodal se hace una selección de los conceptos más relevantes de cada unidad y los estudiantes crean su propio glosario sobre los mismos. De este documento se sacará el 70% de las preguntas del examen. El otro 30% de las preguntas, vendrá del resto de contenido de la unidad.

Con esta estrategia conseguimos que nuestros estudiantes:

  1. Prioricen sus esfuerzos en los conceptos más importantes de la unidad. De esta forma, lo que parecía una unidad inabarcable empieza a cobrar más sentido para todos.
  2. Ayuda a los estudiantes a gestionar mejor su tiempo y recursos para estudiar.
  3. La evaluación se adapta mejor a la diversidad del aula. Permite a los alumnos con más dificultades saber dónde concentrar su esfuerzo.  Al mismo tiempo, los estudiantes más fuertes aprenden más y mejoran sus resultados.

De forma adicional, para los casos más extremos de riesgo de fracaso escolar se puede considerar ofrecer ¨chuletas legales¨ cuyo tamaño va disminuyendo en cada evaluación hasta que su uso no es necesario. El objetivo de esta estrategia es tratar de implicar  en su aprendizaje a los estudiantes más desmotivados. Estas chuletas legales funcionarían como muletas que ayudan al estudiante desmotivado a seguir comprometido con la asignatura y que no tiren la toalla ante la primera mala nota que consiguen a principios del curso escolar.

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