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Ayer por la noche en una publicación por RRSS una mamá de dos peques (una de 3 añitos y otro de 6) se lamentaba por las aberraciones que nuestro sistema educativo sigue promoviendo, en este caso en materia de evaluación, y reclamaba la urgente transformación que nuestra sociedad demanda en la inaplazable nueva mirada adulta que le debemos a la infancia, siendo nosotros, tanto familias como docentes, los que nos adaptemos a ellos, no a la inversa, ofreciéndoles de una vez por todas, la dignidad que les estamos robando y vulnerando.

Esta triste demanda hizo que me decidiese a publicar y compartir esta carta que precisamente también ayer, pero de mañana, les entregaba a cada una de las familias de mi nuevo alumnado de este curso, junto a las “notas” del primer trimestre, con la única esperanza de que esta misma lucha que llevo manteniendo desde hace años se siga propagando. Porque, sin margen a ninguna duda, el cambio está en nosotros, sin pretextos, sin excusas y sin esperas. Sólo en nosotros.

¡Hola, de nuevo! Hace poco más de tres meses que me presentaba ante ti a través de una carta como esta para anunciarte que comenzaríamos una importante aventura junt@s. El primer tramito de dicha trayectoria acaba de concluir. Ya no sólo nos conocemos en persona sino que hemos compartido algo de cada un@ de nosotr@s por un interés común que es tu hij@, mi alumn@. (Qué frío me suena cuando lo digo, porque siento que mis peques son bastante más que “alumn@s” mientras están bajo mi cuidado y responsabilidad formando parte de mi vida).

¿Qué voy a contarte entonces ahora que tú aún no sepas? Pues algo muy importante para mí que igual, aún sabiéndolo, desconoces la enorme trascendencia que puede llegar a tener para la vida presente y futura de tu hij@. Se trata de las “notas” que por primera vez en su escolaridad va a recibir y cuánta importancia tendrán esos números para él/ella, lo cual depende de ti y de mí (e inevitablemente también de los entornos sociales en los que se mueva, aunque en menor medida).

Ahora decirte que durante estos tres meses que he conocido a tu hij@ también lo he(mos) ido evaluando (pues no existe ningún proceso de enseñanza-aprendizaje del que se pueda desvincular su propia evaluación, por ir implícita), y que mi parte la hice como te dije que la haría, de manera constante, global y significativa para ell@s, lo que significa que a medida que tu niñ@ fue aprendiendo destrezas, valores y conocimientos, fue demostrando(se) al mismo tiempo aquello que iba integrando en su persona. También, cómo te anticipé, los errores no sólo fueron aceptados como parte del camino, sino que fueron el mejor referente para indicarnos por dónde debíamos caminar, acertando y mejorando cada vez más, y no permitiendo que surgiesen o se mantuviesen el miedo, el rechazo o la vergüenza al equívoco cuando se han dado.

Con todo, llegado a este punto y finalizado el trimestre, debemos ENFRENTARNOS (nosotr@s, no ell@s) a sus primeras calificaciones numéricas de la etapa de Educación Primaria, pues así lo exige el sistema educativo actual.

Mi deber, sin embargo, es informarte que la necesidad de sanearlo y transformarlo, ya tan defendida y respaldada por el amplio sector de expertos y entendidos que lo corroboran, junto a los altos niveles de fracaso (y yo añado, infelicidad) que arrastra, asegura que estas mediciones y aspectos del aprendizaje que cuantificamos siguen centrándose casi por completo en la parte más intelectual y cognitiva de la persona, olvidando o relegando las inteligencias inter e intrapersonales junto a la emocional a un último plano, por ser las más difíciles (yo digo imposibles) de numerar.

Dejo el debate abierto para invitarte a reflexionar y tomar acción al respecto. Sabiendo que el germen y base de una sociedad reside en su Educación y el sistema que la sostiene, ¿Queremos seguir perpetuando la carencia y precariedad de los aspectos más valiosos para la persona y para la sociedad desde la Escuela? ¿Deseamos fomentar esta competitividad, tan arraigada en nuestra cultura, ya desde los 6 años? ¿Pueden unos cuantos números resumir todo lo que tu hij@ ha aprendido y logrado en un trimestre? ¿Respetan el ritmo natural de la infancia, sus tiempos y necesidades sin prisas? ¿Esos números suponen una reflexión sobre sus procesos? O, lo más importante, que en eso radica la evaluación, ¿Sirven para que tu hij@ sienta y entienda su propio proceso de aprendizaje, le ayude a conocerse a sí mism@ y a retroalimentarse para su superación personal?

El sistema de “notas” hasta ahora impuesto, con este boletín oficial que te entrego, comienza ya a producir su efecto, por leve que pueda parecer, desde 1º. Yo, por mi parte, como eslabón inserto en el sistema, actúo como mejor considero y puedo, por eso lo acompaño de otro boletín personalizado, para mí de mayor valor.

Como ya te anticipé que sucedería, durante estos meses no hubo cabida para los ancestrales exámenes o pruebas escritas, incoherentes con estas edades, ni con los resultados en formato “nota” que nunca son ni serán mi meta (y cuento con que tampoco la suya, ni la tuya).

Te podrás preguntar, entonces: ¿Cuál fue el baremo que has utilizado para valorar su aprendizaje? Pues muy sencillo, su propio progreso personal realizado, el esfuerzo y la superación personal que ha ido demostrando(se), y traspasando desde el punto PERSONAL del que partió hasta el punto de llegada en el que está POR AHORA, y que nunca será el definitivo mientras siga aprendiendo, es decir, mientras esté viv@.

En este recorrido la ley contempla sus avances adquiridos por competencias, aunque en el boletín te las muestre por áreas fragmentadas (otra incongruencia más), de ahí que mi labor evaluadora haya sido observar, recoger y registrar con mis instrumentos de evaluación (recogidos en la programación) todo el proceso de aprendizaje vivido en este período de tiempo que, insisto para que nunca se pierda de vista, es INTEGRAL, dándose en múltiples facetas y habilidades simultáneamente. Pero al final, esta valoración sí que he tenido que traducirla a números ciñéndome a la ley y como tengo que especificar en mi programación anual de aula.

Decirte a mayores que este baremo no tendría sentido si no lo completase con la autovaloración de mi propia habilidad y conocimientos cómo guía, acompañante, observadora… (llámalo como quieras). De no hacerlo, el camino se vería interrumpido, pues de nada sirve evaluar el proceso de quien aprende sin completarlo con el de quien enseña, y en todas sus variables, esto es: herramientas y recursos bien adaptados a la persona en concreto, conductas y enfoques que calen en su particular esencia, vías de comunicación que lleguen a su interior o los tipos de inteligencias atendidas para poder ser mejor entendida.

Sobra decir que si ell@s “aprueban” implica que yo “he aprobadoen mi misión, al igual que si ell@s “suspenden”, la que suspende, din duda, también soy yo, pues sus dificultades para adquirir los mínimos exigibles en el curso en el que están son las condiciones u obstáculos que he de saber eliminar para que los alcancen, posibilitando el proceso y facilitándoles el camino (y jamás complicándoselo, pues no es esa mi labor docente).

En este punto, y para tu tranquilidad, siempre querré que conozcas de primera mano cuáles son los criterios de evaluación establecidos por ley para en cada disciplina, junto a las concreciones de estos (los llamados “estándares de aprendizaje”) que he empleado en cada bloque de contenidos del currículo, pero también, y sobre todo, esos aspectos, rasgos, particularidades, capacidades, virtudes, talentos… que nos va mostrando tu hij@ y que, aún siendo los que la Educación escolar debería poner en alza, no vienen preconfigurados para calificar ni mostrar en un boletín oficial de notas. Son esos los que yo aporto a mayores con el boletín personalizado que acompaña al del cole, y al que más relevancia doy, pensando sobre todo en el efecto de retroalimentación que tendrá en tu hij@ en estos momentos de su desarrollo global.

Si recuerdas, en mi primera carta te dije que me guiaría sobre todo por el sentido común, el corazón, la coherencia y el absoluto respeto a su persona, proporcionándole lo que esté a mi alcance para que aprenda disfrutando. Pues esto mismo es lo que he intentado hacer en este primer trimestre y dejar plasmado en ambos boletines.

Como siempre, espero que me sigas acompañando en esta travesía y sabes que estoy siempre a tu disposición.

Que pases unas muy felices vacaciones junto a tu hij@.

La maestra de 1º.

Como véis tienen mucho que aguantarme. Aprovecho ya para hacer público también el orgullo de familias que tengo, y lo muy agradecida que les estoy por el apoyo que me están brindando en tan sólo tres meses que nos conocemos, tan valioso para que mi camino en esta lucha educativa y social sea más llevadera. Desde aquí, infinitas gracias, familias.

Comparto aquí también el modelo de mis boletines personalizados (en este caso para mis alumnas, diferente al de alumnos, y con formato de folleto en tamaño cuartilla), por si a alguien le interesara verlo. Es una versión personal de las muchas “otras notas” que tantos docentes ya diseñan hoy en día y que partieron en su momento de la maravillosa idea de nuestro querido compañero @Profe_RamonRG. Infinitas gracias a ti también, Ramón, y a cada uno de los que no nos rendimos.

Las verdaderas notas

#Sigamos porque #otraeducaciónesposible.

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